Rabobank debe pagar US$369 millones por lavar dinero del narcotráfico mexicano

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Como resultado de falencias en el cumplimiento de las obligaciones de la Ley de Secreto Bancario y Antilavado de dinero de EE.UU., Rabobank procesó más de US$ 360 millones de fondos ilícitos proveniente principalmente de México y luego conspiró con sus ejecutivos para intentar ocultar estas fallas perennes de su regulador.

Rabobank National Association (Rabobank), una filial de Roseville, California de Coöperatieve Rabobank, con sede en los Países Bajos, compareció esta semana ante la jueza Jill L. Burkhardt y se declaró culpable de un cargo de conspiración para obstruir a su principal regulador, la Oficina del Contralor de la Moneda del Departamento del Tesoro (OCC) al ocultar las deficiencias en su programa contra el lavado de dinero (ALD) y por obstruir el examen de OCC. Rabobank perderá (forfeit) US$369 millones por permitir que los fondos ilícitos hayan sido procesados a través del banco sin una adecuado control y cumplimiento de la Ley de Secreto Bancario (BSA) y obligaciones antilavado.

El banco obstruyó el examen por parte de la OCC de sus operaciones en todo California, incluidas sus sucursales bancarias de Calexico y Tecate. Rabobank admitió que su deficiente programa ALD permitió que cientos de millones de dólares en efectivo imposible de rastrear, provenientes de México y otros lugares, se depositaran en sus sucursales bancarias rurales en el Imperial County, al sur de Califiornia, y se transfirieran mediante transferencias electrónicas, cheques y transacciones en efectivo, sin notificación adecuada a los reguladores federales según lo exige la ley. Conociendo estas fallas, durante el examen de OCC de 2012 del programa de cumplimiento BSA / ALD de Rabobank, los ejecutivos del banco buscaron activamente ocultar y minimizar las deficiencias en su programa ALD en un esfuerzo por engañar a los reguladores sobre el verdadero estado con la esperanza de evitar las sanciones regulatorias que había sido impuestas previamente al banco en 2006 y 2008 por fallas casi idénticas.

Hace exactamente un año, un grupo de activistas mexicanos radicados en Holanda presentó la demanda por operaciones en la sucursal de Calexico, Estados Unidos, del gigante financiero holandés. Este grupo en Europa interpuso en la Corte Penal de Holanda una denuncia en contra del Rabobank —considerado en 2014 uno de los 30 bancos más importantes del mundo— por presunto lavado de dinero del Cártel de Sinaloa y otros entre los años 2002 y 2015.

La declaración de culpabilidad de Rabobank se produce dos meses después de que un ex vicepresidente de la institución financiera, George Martin, firmara un acuerdo de enjuiciamiento diferido con Estados Unidos por su papel en ayudar e instigar en el incumplimiento de Rabobank de un adecuado programa de cumplimiento. Martin admitió su conducta en una corte federal en San Diego el 14 de diciembre de 2017.

De acuerdo con documentos judiciales, Rabobank recibió alertas periódicas de transacciones realizadas por clientes de “alto riesgo”, o a través de cuentas consideradas de “alto riesgo”, y que habían sido objeto de previos reportes de operaciones sospechosas, ROS, presentados por Rabobank. Estas cuentas y clientes de alto riesgo incluyen aquellos controlados y administrados por empresas mexicanas, extranjeros no residentes y cuentahabientes con sede en EE.UU. que transfirieron cientos de millones de dólares en efectivo imposible de rastrear, originados en México y otros lugares, a través de cuentas de Rabobank.

Rabobank, siempre citando los documentos legales, también creó e implementó políticas y procedimientos para evitar investigaciones adecuadas sobre estos clientes, cuentas y transacciones sospechosos. Entre esas políticas y procedimientos se encontraba la “Verified List” –Lista verificada— de Rabobank, una política para que Rabobank efectivamente finalizara con los requisitos BSA / ALD y de presentación de ROS. En particular, Rabobank instruyó a sus empleados a que si un cliente estaba en esta lista no era necesaria una revisión adicional de las transacciones de ese cliente, incluso si las transacciones generaban una alerta interna, o si la actividad del cliente había cambiado drásticamente desde cuando era “Verificado.”

El personal de cumplimiento de Rabobank recibió instrucciones adicionales para aumentar sustancialmente el número de cuentas bancarias en la lista, como lo demuestra el hecho de que, en 2009, Rabobank tenía menos de 10 clientes “verificados”, pero para 2012, como resultado de sus imperfectas políticas y procedimientos BSA / ALD, tenía más de 1.000 clientes “verificados”.

Además, Rabobank admitió no haber supervisado y llevado a cabo investigaciones adecuadas sobre estas transacciones y haber presentado los ROS ante FinCEN como lo exige la BSA. Las sucursales fronterizas de Rabobank, incluidas las ubicadas en Calexico y Tecate en el Condado Imperial, California, dependían en gran medida de los depósitos en efectivo de México. Rabobank sabía que millones de dólares en depósitos en efectivo en estas sucursales probablemente estaban vinculados a una conducta ilícita. En particular, la sucursal de Calexico, ubicada a unas dos cuadras de la frontera entre Estados Unidos y México, era la sucursal de “mayor rendimiento” en la región del Valle Imperial debido a los depósitos en efectivo de México. Durante un período de tiempo relevante, Rabobank continuó con esta práctica de abrirle las puertas a clientes de México y de otras partes con un uso intensivo de efectivo, al tiempo que utilizaba inadecuadas políticas y procedimientos BSA / ALD para prevenir los conocidos “altos riesgos” asociados con estas cuentas, transacciones y agentes.

Cuando la OCC comenzó a realizar su examen periódico de Rabobank en 2012, el banco, actuando a través de tres de sus ejecutivos, acordó, entre otras cosas, obstruir a sabiendas la inspección de la OCC. Rabobank respondió al informe inicial de examen de OCC de febrero de 2013 con información falsa y engañosa sobre el estado del programa BSA / ALD. El banco también hizo declaraciones falsas y engañosas a la OCC con respecto a la existencia de informes elaborados por un consultor externo, que detallaban las deficiencias y la ineficacia resultante del programa.

Para ocultar aún más la naturaleza incorrecta de su programa antilavado y evitar que “otros contradigan nuestros hallazgos” y declaraciones a la OCC, Rabobank degradó o despidió a dos empleados que planteaban dudas sobre la adecuación del programa BSA / ALD de Rabobank.

La BSA requiere que las instituciones financieras implementen y mantengan un programa de cumplimiento ALD razonablemente diseñado, entre otras cosas: (i) detectar actividades sospechosas indicativas de lavado de dinero y otros delitos y (ii) asegurar y monitorear el cumplimiento de los requisitos de registro e información de la BSA, incluyendo informar al Departamento del Tesoro de cualquier transacción sospechosa (a través de la presentación de “reportes de actividades sospechosas” o “ROS”) que indique una posible violación de la ley. En su acuerdo de declaración de culpabilidad, Rabobank admitió saber que entre 2009 y 2012 su programa BSA / ALD falló de manera significativa. Algunas de estas fallas del programa resultaron de políticas y procedimientos en Rabobank que imposibilitaron investigaciones sobre transacciones sospechosas que ocurrieron en sus sucursales, por parte de titulares de cuentas o individuos que realizaban transacciones en nombre de sus titulares de cuentas, que tenían varios indicativos de estar involucradas en una actividad ilegal, o derivada o promoviendo ésta.