Empresario ecuatoriano, en Miami, se declaró culpable de sobornar a funcionarios de PetroEcuador

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Armengol Alfonso Cevallos Díaz, de 57 años, se declaró culpable ante el juez estadounidense Rodney Smith del distrito sur de Florida por un cargo de conspiración para violar la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA por sus siglas en inglés) y un cargo de conspiración para cometer lavado de dinero. La sentencia está programada para el 2 de abril de 2020.

Cevallos admitió en la audiencia de declaración de culpabilidad que de 2012 a 2015 conspiró con otros para pagar sobornos de US$ 4,4 millones a funcionarios de PetroEcuador mediante el uso de los correos y medios e instrumentos del comercio interestatal, incluidas las empresas y cuentas bancarias de EE.UU. para obtener y retener negocios.

Cevallos también admitió que conspiró con otros para ocultar y promover el esquema de soborno mediante el lavado de fondos a través de compañías fantasmas y cuentas bancarias con sede en Miami y comprando propiedades en el área de Miami para el beneficio de ciertos funcionarios de PetroEcuador. Específicamente, como se alega en la acusación, Cevallos admitió que solicitó e intermedió pagos de sobornos de una compañía de servicios petroleros para el beneficio de los funcionarios de PetroEcuador.

La declaración sigue a 12 cargos públicos y declaraciones de culpabilidad contra otras personas en la investigación en curso del departamento sobre soborno y lavado de dinero que involucra a PetroEcuador.

Las personas que han sido acusadas hasta la fecha por sus roles en los esquemas de soborno y lavado de dinero incluyen a ex funcionarios de PetroEcuador que recibieron y ocultaron los pagos de sobornos, empresarios y contratistas que pagaron los sobornos para obtener contratos lucrativos de servicios petroleros de PetroEcuador y asesores financieros y otros intermediarios que permitieron y facilitaron el soborno a través del uso de compañías y cuentas bancarias estadounidenses y extranjeras.

El Escuadrón Internacional de Corrupción del FBI en Miami está investigando el caso.