El ex propietario de un banco dominicano fue condenado a tres años por lavado de dinero

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El ex dueño del banco Banco Peravia en la República Dominicana fue sentenciado la semana pasada a tres años de prisión por su papel en un ardid para lavar centenares de millones de dólares utilizando métodos de cambio de divisa.

Gabriel Arturo Jiménez, ciudadano venezolano que reside en Chicago y ex propietario de Banco Peravia, fue sentenciado la semana pasada a tres años de prisión por el juez de distrito Robin L. Rosenberg del Distrito Sur de Florida. Jiménez se declaró culpable el 20 de marzo de 2018 a un cargo de conspiración para cometer lavado de dinero. Como parte de su declaración de culpabilidad, Jiménez admitió que, como parte del plan, conspiró con Raúl Gorrin Belisario, dueño de Globovisión, y otros para adquirir Banco Peravia, a través del cual ayudó a lavar dinero utilizado en pagos de sobornos y ganancias obtenidas en el ardid de cambio de divisas.

Jiménez y sus cómplices tomaron la decisión de utilizar el Banco Peravia para pagar sobornos a funcionarios del gobierno venezolano a cambio de contratos para llevar a cabo operaciones de cambio de moneda y para lavar el dinero obtenido de la ejecución de esas operaciones de cambio. Jiménez admitió que facilitó transacciones ilegales y pagos de sobornos a funcionarios extranjeros y otros a través de tarjetas de crédito emitidas por el banco, desembolsos de efectivo, transferencias bancarias y otras transacciones financieras.

El Banco Peravia fue intervenido hace unos años por la Superintendencia de Bancos de República Dominicana por presuntas estafas, enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. Jiménez se fue a Estados Unidos y desde 2015 pesaba sobre él una orden de captura.

Jiménez está implicado en el esquema de sobornos y lavado de dinero del ex tesorero de Venezuela Alejandro Andrade (en la presidencia de Hugo Chávez). Andrade fue condenado a 10 años de prisión por su participación también en este caso multimillonario de lavado de dinero y sobornos. El juez de distrito Robin Rosenberg dictó sentencia a Andrade y a Jiménez.

Andrade reconoció que recibió más de US$1.000 millones de Gorrín y otros implicados en la trama a cambio de usar su posición como tesorero nacional para adjudicarles transacciones de cambio de divisas a tasas favorables, señala el comunicado de la Fiscalía.

El ex tesorero aceptó el decomiso de US$$1.000 millones y la confiscación de todos los activos involucrados en el esquema de corrupción, incluidos bienes raíces, vehículos, caballos, relojes, aviones y cuentas bancarias.