Revelador informe de EE.UU. sobre el estado del país frente a los riesgos del lavado de dinero y la financiación del terrorismo

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El Departamento del Tesoro de Estados Unidos publicó hace algunos días dos informes clave para las áreas de detección y prevención de los delitos de lavado de dinero y financiación del terrorismo: Evaluación Nacional del Riesgo de Lavado de dinero (NMLRA, por sus siglas en inglés) y Evaluación Nacional de Riesgo Nacional de Financiamiento del Terrorismo (NTFRA). El propósito de estas evaluaciones es ayudar a los sectores público y privado a comprender los métodos de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo utilizados en Estados Unidos, los riesgos que estas actividades representan para el sistema financiero estadounidense y la seguridad nacional, y el estado de los esfuerzos actuales para combatir estos flagelos. Estas evaluaciones permiten a las autoridades de Estados Unidos y las instituciones financieras detectar y combatir de manera más efectiva la financiación ilícita.

Esta sería la primera vez que se publica un informe de evaluación de riesgos para la financiación del terrorismo, el NTFRA, y el NMLRA, que aborda la problemática del lavado de dinero, amplía un informe anterior sobre lavado emitido por el Departamento del Tesoro en 2005. La metodología para los informes se basa en directrices establecidas en 2013 por el Grupo de Acción Financiera Internacional. El GAFI exige a los países demostrar su comprensión de los riesgos del lavado de dinero y financiamiento del terrorismo que enfrentan sus sistemas financieros.

Según el informe, el fraude y el lavado de dinero moverían anualmente unos US$ 300.000 millones en el país norteamericano, y la mitad proviene de estafas al sistema de salud y a los impuestos.

El fraude contra el gobierno federal, especialmente las declaraciones de impuestos falsas y falsas declaraciones al seguro médico para los más pobres y los más ancianos “son por lo menos dos veces más importantes” que las ganancias que obtiene el narcotráfico, apuntó el informe. El robo de identidades por internet ha extendido el alcance y el impacto de estas estafas, según el documento.

Esta publicación informa también que el tráfico de drogas genera montos de miles de millones de dólares por año y que gran parte de la droga transita por México. “A pesar de ser necesario y omnipresente, el dinero en efectivo es un instrumento monetario intercambiable por definición que no deja rastros que puedan indicar su origen, su propietario o su legitimidad”, apunta el informe.

Estados Unidos es el sistema financiero más grande del mundo y las instituciones financieras estadounidenses juegan un papel central en la economía mundial, en el procesamiento diario de transacciones de todo el mundo por billones de dólares.

Estos documentos “…destacan nuestra dedicación para comprender y abordar de una mejor manera el riesgo de la financiación ilícita “, dijo Adam Szubin, Subsecretario para Terrorismo e Inteligencia Financiera del Departamento del Tesoro de EE.UU. “Esta revisión integral informará de mejor forma al gobierno de Estados Unidos y nuestros socios del sector privado sobre cómo salvaguardar y fortalecer aún más la economía de Estados Unidos y la seguridad nacional”.

El informe sobre lavado de dinero se basa en un análisis de más de 5.000 casos de reporte por parte de instituciones financieras de EE.UU., de reportes gubernamentales y del sector privado, y de casos de aplicación de ley.

El tráfico de droga es un negocio que opera en efectivo y que genera un estimado de unos US$64.000 millones de las ventas en EE.UU. México es el principal proveedor de algunas de las drogas y el punto de tránsito para otras. Si bien no existen cifras confiables sobre cuánto dinero las organizaciones de narcotráfico de México ganan (los estimados van desde US$6.000 a US$39.000 millones) por el tráfico de cocaína, se estima que los proveedores de México obtienen unos US$0,14 por cada dólar que los vendedores minoristas en EE.UU. desembolsan. Según el informe los miles de vendedores de menor rango y distribuidores en todo Estados Unidos son quienes obtienen la mayor parte de las ganancias del negocio.

Estima el gobierno de EE.UU. que el corte de relación entre los bancos de EE.UU. y las casas de cambio de México, como resultado de las sanciones contra bancos de EE.UU. como Wachovia y HSBC, en conjunto con las restricciones a los depósitos en dólares por parte de las autoridades mexicanas impuestas en 2010, llevaron a un incremento en la posesión y uso de dinero producto de la droga tanto en EE.UU. como en el extranjero, debido a los desafíos para colocar (primera etapa del lavado de dinero) el dinero en ambos países. Esta situación llevó algunas actividades de lavado de dinero desde México a EE.UU.

El documento encuentra que las vulnerabilidades continúan siendo similares a las que se identificaron en 2005 y que los métodos de lavado de dinero identificados en el informe explotan una o más de las siguientes vulnerabilidades:

–Uso de dinero en efectivo o instrumentos monetarios en montos por debajo de los umbrales de reporte.

–La apertura de cuentas bancarias y bursátiles utilizando testaferros o terceros para esconder la identidad de individuos que controlan las cuentas.

–Uso indebido de productos y servicios resultado de un deficiente cumplimiento de las obligaciones antilavado.

–Instituciones financieras y comerciantes que facilitan la actividad ilegal a sabiendas.

Cualquier institución financiera, métodos de pago, o sistema para el intercambio tienen el potencial de ser abusados para actos de lavado de dinero y financiación del terrorismo. El tamaño y complejidad del sistema financiero en EE.UU. ofrece oportunidades para actividades legales e ilegales. Sin embargo, los riesgos de lavado de dinero se ven ampliamente mitigados por regulaciones ALD, supervisión financiera, exámenes, y aplicación de la ley. Los riesgos que continúan, incluyendo aquellos que son inevitables, se encuentran:

–El uso masificado de dinero en efectivo, lo que dificulta a las autoridades diferenciar entre el uso y movimiento lícito e ilícito de efectivo.

–Transacciones estructuradas por debajo del umbral para evitar las obligaciones de reporte.

–Individuos y entidades que esconden la naturaleza, propósito, propiedad y control de cuentas.

–Ocasionales deficiencias ALD, que son una consecuencia inevitable de un sistema financiero cientos de miles de centros que ofrecen servicios financieros.

–Cómplices dentro de las instituciones financieras.

–Negociantes cómplices, en particular vendedores mayoristas que facilitan el lavado de dinero a través del comercio internacional, y proveedores de servicios financieros.

Los ejemplos del documento muestran que los delincuentes utilizan todos los métodos disponibles para lavar dinero y que aprovechan todas las oportunidades que se les presenta. Esto significa que en la práctica se utilizan diferentes métodos de lavado de dinero en forma simultánea o secuencial, o son modificados como respuesta a las medidas tomadas por las agencias de ley y la supervisión del sector financiero. El constante cambio y enfoque oportunista de los lavadores de dinero dificulta cualquier intento de establecer un orden o ranking de los servicios o sectores financieros utilizados basándose en el riesgo del lavado de dinero.

Lea el reporte completo aquí (en inglés)