La farmaceútica francesa Sanofi fue acusada de violar la ley anticorrupción de EE.UU.

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La Comisión de Bolsa y Valores anunció esta semana que la compañía farmacéutica Sanofi, con sede en París, acordó pagar más de US$ 25 millones para resolver las acusaciones de que sus subsidiarias en Kazajistán y Medio Oriente realizaron pagos corruptos para obtener negocios.

De acuerdo con la orden de la SEC, los ardides abarcaron varios países e involucraron pagos de sobornos a funcionarios de compra del gobierno y proveedores de servicios de salud para recibir ofertas y aumentar las prescripciones de sus productos. En Kazajistán, se utilizaron distribuidores como parte de un plan para generar fondos a partir de los cuales se pagaban sobornos a funcionarios para garantizar que Sanofi recibiera ofertas en instituciones públicas. Los sobornos se rastrearon en hojas de cálculo internas donde se codificaron como “marzipans” (mazapán). En Medio Oriente, se utilizaron varios esquemas de pago por prescripción para inducir a los proveedores de atención médica a aumentar sus recetas de productos Sanofi.

“El soborno relacionado con las ventas de productos farmacéuticos sigue siendo un problema importante a pesar de numerosas acciones de aplicación anteriores que involucran a la industria y las ciencias de la vida en general”, dijo Charles Cain, Jefe de la Unidad FCPA de la División de Aplicación de Ley de la SEC. “Si bien el riesgo de soborno puede afectar a cualquier industria, este asunto ilustra que se necesita hacer más trabajo para abordar los riesgos particulares planteados en la industria farmacéutica”.

La orden de la SEC determina que Sanofi violó la disposición de libros y registros y de controles internos de contabilidad de las leyes federales de valores. Sin admitir ni negar los hallazgos, Sanofi acordó una orden de cease and desist (cesar y desistir) y pagar US$ 17,5 millones en restitución, US$ 2,7 millones en intereses y una multa civil de US$ 5 millones.