El Congreso de EE.UU. aborda la intersección de monedas virtuales y el lavado de dinero, centrándose en los riesgos de las “privacy coin”

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El Congreso de EE.UU. esta semana abordó la problemática cuestión de cómo las monedas virtuales—las centralizadas, descentralizadas y de intercambio entre pares—, podrían utilizarse para una amplia gama de delitos financieros, incluyendo el lavado de fondos robados de ciberataques, piratería informática y otros crímenes, pero también podrían ser un embudo para influir ilícitamente en los resultados geopolíticos, especialmente si esos fondos no pueden atarse o vincularse con donantes anónimos.

El Subcomité de Crimen y Terrorismo de EE.UU. celebró una audiencia en el Congreso titulada “Protecting Our Elections: Examining Shell Companies and Virtual Currencies as Avenues for Foreign Interference” –Protegiendo nuestras elecciones: examinando a las compañías fantasmas y las monedas virtuales como vías para la interferencia extranjera—, dirigida por el senador Lindsey Graham. Scott Dueweke de DarkTower, Sheila Krumholz del Center for Responsive Politics y David Murray de Financial Integrity Network asistieron como testigos.

El senador Sheldon Whitehouse, que introdujo la Ley Shell Company Abuse –ley de abuso de compañías fantasmas— para proteger las elecciones estadounidenses de corporaciones extranjeras y ciudadanos extranjeros que intentan influir en las elecciones estadounidenses, se refirió a futuros intentos por parte de entrometidos políticos como una “amenaza claramente predicha” y apuntó a los riesgos creados por monedas de privacidad, o privacy coin, en particular. Las monedas de privacidad son una evolución de las criptomonedas como Bitcoin. Al igual que Bitcoin, la mayoría de las monedas de privacidad utilizan un libro de contabilidad público para las transacciones, pero utilizan varios medios para oscurecer al emisor y receptor de una transacción.

Debido a que algunas criptomonedas tienen características anónimas, se considera que son particularmente atractivas para cualquiera que intente eludir las leyes de financiamiento de campañas.

También pueden facilitar transacciones entre pares, eliminando a los bancos u otras instituciones financieras como intermediarios y permitiendo que un adversario extranjero oculte su ubicación fuera de EE.UU. Los organismos de investigación de EE.UU. también presentaron ante los legisladores los problemas que enfrentan cuando los rastros de dinero fiduciario del mundo salta al mundo virtual. Para leer más análisis, haga clic aquí.