El GAFI, en busca de mayor transparencia, aborda la problemática del beneficiario final con una nueva guía
[private]Durante la primera sesión plenaria bajo la presidencia de Australia, el GAFI publicó una serie de informes muy útiles y actuales que sirven de guía para las distintas jurisdicciones y también para todos los sujetos obligados y actores involucrados en la lucha contra el lavado de dinero y otros delitos financieros. Uno de estos documentos es una guía que cubre distintos tópicos relacionados con la transparencia y la propiedad final o “beneficial ownership”, otro documento analiza el enfoque basado en el riesgo para el sector bancario. Durante la reciente sesión plenaria también se examinaron los programas de cumplimiento voluntario de impuestos en varias jurisdicciones y actualizó los estados relacionados con las jurisdicciones de alto riesgo y que no cooperan lo suficiente en el esquema de lucha contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo.
El propósito de las normas del GAFI en materia de transparencia y propiedad efectiva o beneficiario final es prevenir el uso indebido de vehículos corporativos para el lavado de dinero o financiación del terrorismo. Sin embargo, se reconoce que estos estándares del GAFI apoyan los esfuerzos para prevenir y detectar otras categorías de delitos, como los delitos fiscales y la corrupción. En este sentido, las medidas que los países implementan para mejorar la transparencia en línea con las recomendaciones del GAFI pueden proporcionar una plataforma para abordar de manera más eficaz serias preocupaciones, como la corrupción, así como para cumplir con otros estándares internacionales.
La guía se presenta en el contexto de una mayor conciencia sobre cómo los vehículos corporativos mal utilizados y una serie de parches en las normas internacionales para la recopilación de datos de sobre propiedad final pueden ayudar a los delincuentes a acceder al sistema financiero internacional y obstaculizar los esfuerzos de investigación. El GAFI establece tres estrategias para los que los países puedan obtener información sobre los propietarios “finales” detrás de las personas jurídicas: crear una base de datos de los registros de compañías, requerir que las compañías mantengan su propia información, o utilizar información disponible en la actualidad.
El GAFI ha adoptado una orientación que ayudará a los responsables políticos y los profesionales de las autoridades nacionales para identificar, diseñar e implementar medidas basadas en el riesgo para prevenir el uso indebido de vehículos corporativos o empresariales para el lavado de dinero, financiación del terrorismo y otros fines ilícitos. Según el propio GAFI, estas medidas también terminarán apoyando esfuerzos para prevenir otros delitos graves, como los delitos fiscales y corrupción.
“La compañía está en la mejor posición para recoger y poner a disposición su propia información”, a las autoridades, dijo Robert Palmer, profesional que trabaja para la organización Global Witness. Señala que en las evaluaciones del GAFI, la mayoría de las jurisdicciones, incluso las que cuentan con robustos regímenes regulatorio y de aplicación de la ley, como Estados Unidos y Europa, tienen serias dificultades cuando se trata de estándares sobre el beneficiario final.
De los tres métodos que ofrece el GAFI, el que propone que las empresas mismas recojan la información puede ser el más sólido y menos peligroso, dijo, señalando que se puede demorar en actualizar regularmente bases de datos y el hecho de tratar de reunir información disponible en un formato más cohesivo puede dar un peor resultado.
“Lo que es interesante acerca de la nueva orientación, es que realmente eleva los estándares y las expectativas sobre lo que el GAFI esperará que hagan los países para poder implementar” cualquiera de las tres opciones presentadas por GAFI, dijo Palmer. “Los países van a enfrentar complicaciones y problemas para poder cumplir. No puede ser simplemente una versión actualizada del status quo”.
Los vehículos corporativos o empresariales juegan un papel esencial en la economía global ya que permiten que se realice una amplia gama de actividades comerciales y empresariales absolutamente legítimas. Sin embargo, en muchas ocasiones han sido abusados por los delincuentes para ocultar y cambiar o transformar el producto de sus delitos. Entre los vehículos corporativos que incluye el documento del GAFI se pueden enumerar las compañías, fideicomisos, asociaciones y fundaciones y otros tipos de personas e instrumentos jurídicos.
La implementación de las recomendaciones del GAFI en este campo ha sido muy difícil y por lo tanto el organismo internacional ha publicado este documento para ayudar a los países en la implementación de las obligaciones y recomendaciones en estas áreas.
Uno de los rasgos que más atrae a los delincuentes es el hecho de que estos instrumentos pueden ser utilizados para eludir los controles al esconder la identidad de los delincuentes o sospechosos y el origen de los fondos.
Este documento explica la conexión entre medidas de debida diligencia para el cliente y medidas específicas de transparencia y puede ser muy útil para instituciones financieras y Negocios y Profesiones No Financieras Designadas en la implementación de sus medidas de prevención antilavado de dinero. Entre algunos de los puntos que cubre el documento se encuentran:
–Un panorama general sobre cómo los vehículos corporativos pueden ser mal utilizados y los desafíos de los países para implementar medidas para prevenir tales abusos
–Definición de beneficiario final
–Guía sobre mecanismos eficientes para combatir el uso indebido de personas jurídicas e instrumentos legales
–Guía a los países para implementar medidas que refuercen la transparencia para las personas jurídicas e instrumentos legales
–Acceso a la información por parte de las autoridades competentes
El uso indebido de los vehículos corporativos podría reducirse significativamente si información precisa con respecto al propietario legal y al beneficiario final, el origen de los activos del vehículo corporativo, y sus actividades, estuviera disponible para las autoridades. A menudo es muy difícil para las autoridades identificar a la persona física que posee o controla una compañía, fideicomiso u otro vehículo corporativo, sobre todo cuando esta sociedad, acuerdo involucra a varios países.
Los delincuentes aprovechan esta falta de acceso a la información sobre el beneficiario final y, creando uno o varios vehículos corporativos, pueden esconder sus identidades, el verdadero propósito y la fuente o uso de los fondos o propiedad asociada con el vehículo corporativo.
Las Recomendaciones del GAFI proporcionan medidas que aborden la transparencia y la propiedad efectiva de las personas jurídicas y los instrumentos y disposiciones legales. Los países deben tomar medidas para prevenir el mal uso de las personas y entidades jurídicas con fines delictivos, en particular deben evaluar los riesgos vinculados con estas personas jurídicas e instrumentos legales, deben tratar de otorgar suficiente transparencia a las mismas y asegurarse de que información básica y sobre el beneficiario final esté disponible, de forma oportuna, para las autoridades competentes.
Otros organismos internacionales también están tomando medidas concretas para promover la transparencia de los vehículos corporativos. Por ejemplo, en 2013 los países del G8 respaldaron los principios básicos sobre la propiedad efectiva o beneficiario final, de conformidad con los estándares del GAFI, y publicaron los planes de acción con los pasos que tomarán para mejorar la transparencia.
Además, los líderes del G20 alentaron públicamente a todos los países para que hagan frente a los riesgos planteados por la opacidad de los vehículos corporativos, y se comprometieron a predicar con el ejemplo en la aplicación de las normas del GAFI en la materia de beneficiario final, que también es relevante para fines fiscales. Además, el Grupo de Trabajo sobre Soborno de la OCDE considera en sus informes de seguimiento si la falta de acceso a la información sobre el beneficiario real de las personas jurídicas es un obstáculo para la aplicación efectiva de la ley por soborno de un funcionario extranjero.
Mientras que los requisitos en busca de mayor transparencia e información sobre el beneficiario final de las recomendaciones del GAFI están dirigidos a la lucha contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo, también apoyan los esfuerzos para prevenir otros delitos graves, como por ejemplo los delitos fiscales y la corrupción. El papel del GAFI como el pionero en el establecimiento de los estándares sobre el usufructuario final se hizo eco en las medidas adoptadas por líderes mundiales, tales como el compromiso de los líderes del G-20 para aplicar las pautas del GAFI en el área de propietario final.
Algunas evaluaciones mutuas anteriores han mostrado que la implementación de las obligaciones del GAFI con relación al tema de transparencia y propiedad beneficiaria han representado un enorme desafío para un importante número de países. Por tanto, el GAFI ha desarrollado esta guía, con consejos, y participación de expertos del sector privado y en tema de corrupción, para ayudar a los dirigentes políticos y los profesionales tanto del sector público como privado para identificar, diseñar y poner en práctica las medidas apropiadas para prevenir el uso indebido de vehículos corporativos.
Haga clic aquí para leer la guía completa.
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