Deutsche Bank dice que el software de cumplimiento utilizado para detectar el lavado de dinero y otros delitos financieros era defectuoso

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Deutsche Bank reconoció la semana pasada que había utilizado software defectuoso para detectar transacciones sospechosas de clientes, otro golpe a la reputación del gigante bancario para combatir los delitos financieros mientras los altos ejecutivos se preparan para enfrentarse a preocupados accionistas en su reunión anual, según informes de prensa.

DB, que ya se encuentra bajo presión por los laxos controles ALD, confirmó la naturaleza de un informe en el periódico alemán Süddeutsche Zeitung que reveló problemas de software en los esfuerzos del banco por controlar dicha actividad. El banco ha sostenido que no se habían producido transacciones sospechosas como resultado de esta situación.

Después de que el precio de las acciones del Deutsche Bank alcanzara un mínimo histórico la semana pasada, el informe del periódico ha ayudado a alimentar un nivel extraordinario de irritación por parte de los accionistas.

Deutsche Bank ha enfrentado repetidas acusaciones de que su escaso control de los clientes lo convirtió en parte de operaciones de lavado de dinero.

La semana pasada, The New York Times informó que los especialistas ALD del banco recomendaron en 2016 y 2017 que múltiples transacciones que involucraban a entidades legales controladas por Donald J. Trump y su yerno, Jared Kushner, se informaran a una agencia federal de control de delitos financieros.

Pero Deutsche Bank, que ha prestado miles de millones de dólares a entidades controladas por Trump y el Kushner, no presentó dichos informes.

En noviembre, fiscales, agentes federales, agentes de policía y autoridades fiscales registraron la sede de Deutsche Bank en Frankfurt como parte de una investigación para saber si empleados del banco habían ayudado a los clientes a utilizar paraísos offshore para transferir dinero obtenido ilegalmente.

Estas novedades suman malas noticias para Deutsche Bank, que se enfrenta a un gran desafío de problemas de cumplimiento normativo, de investigación y de inversores.

Y lo peor aún está por llegar, ya que los reguladores en múltiples jurisdicciones aún están decidiendo la suerte del banco, las sanciones que puede llegar a pagar y la profundidad y duración de las reparaciones relacionadas, que a menudo son varias veces el costo de la multa real.

Esta historia también destaca una tendencia creciente en la que los accionistas ejercen su presión cuando el delito financiero y las fallas de cumplimiento conducen a caídas dramáticas en los precios de las acciones.

En los recientes escándalos de lavado de dinero que involucran a Danske Bank y Swedbank, que también vieron caer los precios de sus acciones, las reuniones anuales se han convertido en campos de batalla donde los inversionistas influyentes expulsaron o criticaron a los gritos a altos funcionarios.