Las compañías no están preparadas para administrar el riesgo reputacional, muestra un informe

[private]La mayoría de las compañías con presencia internacional que participaron de una encuesta encargada por Deloitte (76%) confía en la solidez de sus reputaciones, sin embargo esta confianza cae cuando se trata de proteger y responder a riesgos reputacionales, de hecho solo el 19% de las compañías se calificaría con una A por su capacidad para administrar tales riesgos.

La encuesta Reputation@Risk fue realizada por Forbes Insights por encargo de Deloitte Touche Tohmatsu Limited (DTTL) a más de 300 ejecutivos de compañías que representan las principales industrias y regiones geográficas.

La encuesta global encontró que el 39% de las empresas estima que sus programas de administración de los riesgos de reputación se encuentra en o por debajo de la media, y sin embargo estos tipos de programas pueden ser clave para sortear un serio ataque reputacional.

Aquellos encuestados de empresas que habían experimentado una situación que afectó de alguna manera su reputación informaron que las áreas que se vieron más afectadas por este evento fueron la facturación y (41%) y la pérdida de valor de la marca (41%).

A medida que crece el escrutinio en las relaciones con terceros también crecen los riesgos. Además de la pérdida de facturación y valor de marca, el 37% de los ejecutivos encuestados indicó que las investigaciones de los reguladores eran otra gran consecuencia.

“Las compañías están preocupadas por las consecuencias que puede traer una escalada de problemas reputacionales,” dice Henry Ristuccia, líder global de Gobernanza, Riesgo y Cumplimiento, de Deloitte.

La encuesta revela las preocupaciones por parte de los ejecutivos y sus puntos de vista sobre potenciales consecuencias del riesgo de reputación, incluyendo:

  • El riesgo reputacional es una principal cuestión estratégica de negocios: el 88% de los ejecutivos se están centrando explícitamente en el riesgo reputacional como un desafío clave del negocio.
  • Ejecutivos de alto nivel son responsables del riesgo de reputación: La responsabilidad principal sigue estando en las manos del presidente ejecutivo o CEO (36%), director de riesgos (21%), consejo de administración o junta directiva (14%) o el director financiero (11%).
  • Los clientes son los grupos de interés más importantes para la gestión de riesgo de reputación (81%): Otros actores clave incluyen a reguladores (73%), alta gerencia (68%), empleados (68%) e inversionistas (65%).
  • Las empresas están menos seguras cuando se trata de los riesgos que están fuera de su control directo: Estos riesgos incluyen temas relacionados con terceros (47%), los ataques de la competencia (44%) y otros peligros o catástrofes (44%).
  • Las compañías están invirtiendo para mejorar la gestión de riesgo reputacional: más de la mitad de las empresas (57%) dicen que planean abordar el riesgo de reputación mediante la inversión en tecnología como herramientas de análisis y monitoreo de la marca, así como la gestión de crisis y la planificación de escenarios.

Los principales conductores de riesgo reputacional estaban relacionados con la ética y la integridad (55%), como el fraude, el soborno y la corrupción; seguido de los riesgos de seguridad (45%), tanto física como cibernética; y los riesgos de productos y servicios (43%). Se espera que estos tres conductores sigan siendo los principales factores por lo menos durante los próximos tres años. Las relaciones con terceros es otra área de riesgo emergente, ya que las empresas están siendo cada vez más responsabilizadas por las acciones de sus proveedores y vendedores.

“Es difícil cuantificar la pérdida que las empresas experimentan durante un evento de reputación negativa”, señala Ristuccia. “Sin embargo, la historia reciente demuestra que un problema puede tomar vida propia, no solo afectando otros aspectos de las operaciones de una empresa, con importantes ramificaciones financieras y la pérdida de valor de la marca, sino también con un cambio de toda una industria, con mayores investigaciones y un aumento de las regulaciones”.[/private]