Las cuatro principales tendencias en el campo de los delitos financieros en 2014…y lo que depara 2015
Equipo de ACFCS
5 de Enero de 2015
En un año marcado por nuevas regulaciones y cambios normativos, casos legales sin precedentes y acciones de aplicación de ley récord, y también importantísimas novedades en todos los campos la delincuencia financiera, elegir las principales tendencias de 2014 no es una tarea fácil.
En medio de los muchos eventos destacables de un año muy movido, algunos temas recurrentes estuvieron a la vanguardia, afectando a casi todos los actores en el campo de los delitos financieros. A continuación, ACFCS ofrece un repaso de las cuatro tendencias y cuestiones clave que dieron forma al pasado año.
ACFCS analiza las tendencias que impactaron en campos específicos de delitos financieros y mira hacia el futuro en los temas importantes de cara al nuevo año.
Los grupos internacionales y muchos países pusieron énfasis en los estándares sobre la propiedad efectiva y tomaron la posta en el tema de la transparencia corporativa
Desde reuniones con los líderes del Grupo de los 20 a los pasillos del Parlamento de la Unión Europea y con reguladores de EEUU, etc., el tema del beneficiario final se instaló en muchas áreas en 2014.
La capacidad de identificar y verificar los verdaderos dueños detrás de entidades corporativas y cuentas financieras se convierte poco a poco en una pieza clave en la lucha contra una amplia gama de delitos financieros, desde el lavado de dinero, a la corrupción y la evasión tributaria, por nombrar solo algunos. Organismos normativos globales como el G20 y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) pidieron una mejor identificación de los beneficiarios con el fin de combatir el fraude fiscal. En EEUU, la Red de Control de Crímenes Financieros (FinCEN) publicó en agosto la propuesta de una regulación que requeriría que las instituciones identifiquen y verifiquen los beneficiarios reales detrás de las personas jurídicas, creando de este modo un nuevo “pilar” en los programas ALD que se centran en medidas de diligencia debida.
Una de las mayores sorpresas provino de la Unión Europea, que determinó en diciembre la creación de un registro de los beneficiarios reales detrás de las corporaciones, para toda la UE, que sería accesible tanto por las fuerzas del orden como para el público en general que demuestre un “interés legítimo”. La Ley FATCA de EEUU, con su obligación de identificar los beneficiarios reales estadounidenses detrás de ciertos tipos de personas jurídicas a un nivel de propiedad del 10%, también añadió urgencia a los esfuerzos globales para aumentar la divulgación de los beneficiarios efectivos.
En 2015, la implementación del sistema de intercambio de información tributaria de la OCDE, junto con la posible publicación de las regulaciones finales de FinCEN sobre la propiedad efectiva, aumentará la presión sobre los programas de debida diligencia de los clientes de las entidades financieras. Para las agencias de ley, una mayor divulgación de los beneficiarios es una herramienta que hacía mucho tiempo buscaban los investigadores.
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El Ciberdelito llegó a la cima de la agenda de cumplimiento
En el frente de la seguridad cibernética, 2014 fue un año excepcional…para los delincuentes. Los hackers derribaron las defensas virtuales de JPMorgan y casi una docena de otros bancos, junto con Target, Home Depot, Google, Apple y otros, hurtando los datos de decenas de millones de clientes.
Eso ha llevado a las agencias de investigación federal y reguladoras a dar lugar a nuevos protocolos de protección cibernética, normas voluntarias y presionar por nueva legislación. A principios de 2014, el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (US National Institute for Standards and Technology) emitió un “marco de ciberseguridad”, un conjunto de mejores prácticas y una herramienta de diagnóstico que las empresas podrían utilizar para evaluar su programa cibernético. El marco fue el producto de la colaboración entre los sectores público y privado, incluyendo reguladores bancarios y de valores de Estados Unidos. Más adelante en el año, el Departamento de Servicios Financieros de Nueva York (New York Department of Financial Services) anunció planes para examinar las instituciones bajo su supervisión con relación a su preparación para enfrentar la ciberseguridad.
Como resultado, los bancos han comenzado a explorar formas para protegerse mejor de los ataques, en particular aumentando la comunicación y el intercambio de datos entre sus departamentos de seguridad cibernética y de delitos financieros. Algunas instituciones han construido lazos formales entre el personal de cumplimiento ALD y el personal de seguridad cibernética, una tendencia que es probable que cobre más fuerza este año.
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El lavado de dinero a través del comercio internacional vuelve a cobrar fuerza como canal para el movimiento de dinero ilícito
El lavado de dinero a través del comercio internacional no es algo nuevo, pero su uso el año pasado llevó a los agentes de ley, investigadores y analistas de delitos financieros a la conclusión que este sistema está en continuo crecimiento. En EEUU, una redada donde participaron muchas agencias de ley en el “Distrito de la Moda” de Los Ángeles demostró cómo los carteles mexicanos de la droga utilizaron la industria para canalizar cientos de millones de dólares producto de la venta de drogas, extorsión y secuestro.
A nivel mundial, otros países también examinaron el comercio internacional (TBML por sus siglas en inglés) como un medio para mover fondos ligados a la corrupción política, la evasión fiscal, la financiación del terrorismo y el tráfico o trata de personas. La India ha lanzado una ofensiva contra el TBML como parte de su estrategia contra el “dinero negro”, o el producto de la corrupción y la evasión fiscal o la fuga de capitales. Funcionarios turcos también expresaron su preocupación de que TBML se estaba utilizando en el país como medio para mover fondos para organizaciones terroristas. En un informe publicado a principios del año pasado, el grupo Global Financial Integrity estima que de los US$991.000 millones en fondos ilícitos que fluyeron de los países en desarrollo en 2012, una asombrosa cifra que alcanza el 78% se movió a través TBML.
El renacimiento de lavado de dinero a través del comercio internacional ha llevado a que sectores ajenos a la industria financiera, como el comercio minorista y el sector de importación / exportación, refuercen sus políticas y procedimientos contra la delincuencia financiera. Si bien el problema es ampliamente reconocido, es difícil llegar a soluciones concluyentes. Los esfuerzos para detectar y prevenir el TBML permanecen obstaculizados por la falta de datos /información y llegar a un estándar en los precios de los bienes, y el enorme volumen de comercio internacional, entre otros factores. Por ahora, el lavado de dinero a través de las operaciones de importación/exportación está progresando como una canal para el movimiento del dinero sucio de todo tipo, y es muy probable que siga siendo un reto para los investigadores y profesionales de cumplimiento en el 2015.
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Un mayor énfasis en la responsabilidad individual puso a los profesionales de cumplimiento en la mira
Impulsados por la protesta pública y la presión política, reguladores en EEUU, Reino Unido y otros países desplegaron tácticas más duras en casos de delitos financieros en el último año, y apuntaron tanto a las instituciones como a sus empleados. La responsabilidad individual fue un tema recurrente en las acciones de aplicación de ley en 2014, y en varios casos fueron profesionales en funciones de cumplimiento el blanco de las autoridades.
En febrero, FINRA, de EEUU, impuso una sanción monetaria US$ 25.000 para el ex director del programa ALD de Brown Brothers Harriman, uno de los mayores bancos de inversión en EEUU. Unos meses más tarde, el gigante financiero francés BNP Paribas llegaría a un acuerdo –donde admitiría su culpabilidad– con los organismos de aplicación de ley de Estados Unidos por violar el régimen de sanciones de Estados Unidos. La institución pagó una multa US$ 8.900 millones y consintió el despido de 13 altos directivos, entre ellos el ex jefe del banco de cumplimiento y ética para América del Norte. En diciembre, La Red de Control de Crímenes Financieros de EEUU (FinCEN) impuso una multa gigantesca de US$1 millón al ex jefe de cumplimiento de MoneyGram por no haber prevenido que se canalizaran millones en transacciones financieras fraudulentas a través de la institución.
Ese mismo mes, el Departamento de Servicios Financieros de Nueva York insistió en despidos y prohibiciones para los empleados del Banco Leumi, como parte de un acuerdo de US$$ 400 millones relacionado con cargos de evasión de impuestos. Mientras tanto, los reguladores del Reino Unido han presentado cargos e impuesto sanciones monetarias para varios ejecutivos y comerciantes presuntamente implicados en la manipulación de la tasa Libor y los tipos de cambio de moneda extranjera.
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